lunes, 25 de febrero de 2013

JORGE GUILLÉN

JORGE GUILLÉN
1893 -
(español)

EL CIELO QUE ES AZUL
                                                      (festividad)
La acumulación triunfal
en la mañana festivi
hinche de celeste azul
la blancura de la brisa.
¡Florestas, giros, suspiros
en islas a la deriva!
Pies desnudos trazan vados
entre todas las orillas
que junio fomenta,verdes,
liberales y garridas.
Y los aros de los niños
fatalmente multiplican
ondas de gracia sobrante,
para dioses todavía.
¡Tanta claridad levantan
las horas de arena fina!
Los enamorados buscan,
buscan una maravilla.
¡Qué bien por el río bogan!
¡Al mar! Ya el mar los hechiza.
Pero los cieloas difusos
luces agudas enviscan.
Caballos corren, caballos
perseguidos por las dichas.
¡Vientos esbeltos!Sus ángeles,
que un frescor de costa guía,
aman a muchachas blancas,
blancas, ¡pleamar divina!
Pleamar también del mar,
corvo de animal delkicia:
obstinación de querencia,
turnos de monotonía,
pero en ápice de crisis
que tienede choques en chispas
al azul, aunque celeste,
vivacísimo en la brisa.
¡Júbilo, júbilo, júbilo!
Y rinde todas sus cimas
-fuerza de festividad-
todo el resplandor del día

LOS AIRES

¡Damas altas, calandrias!

Junten su elevación
algazara y montaña,
todavía crecientes
gracias a la mañana
trémula del rocío,
tan cándida y sin tasa,
bajo el cielo inventor
de distancias, de fábulas.
¡Libertad de la luz,
damas altas, calandrias,
lo rubio, lo ascendente!

Sean así la traza
tan simple aún, clarísima,
de las prufundas Nadas
golosas de los aires
con un alma inmediata,
sí, visible, total,
¡ah!para la mirada
de los siempre amadores.

¡Damas altas, calandrias!

1 comentario:

  1. Hay cierta similitud en la poesía de Jorge Guillén con la de Pedro Salinas, más profundo este último,
    pero ambos forjan con gran clase una poesía casi subterránea, planetótica, increible y sublime en su concepción. Poesía para poetas.

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